Los tonos que se llevan en verano suelen reflejar un estado de ánimo. Algunos son llamativos, otros se adaptan a un estado de ánimo más apagado. Esta temporada, los trajes de baño femeninos adoptan paletas atrevidas, radiantes o profundas. Cada color expresa una intención, sin imponer un tono único.
El azul celeste, el coral, el verde brillante y el mandarina hacen sentir claramente su presencia. Estos colores atrapan la luz, despiertan la tez y dan energía a una silueta. Forman parte de una dinámica veraniega, con combinaciones a veces contrastadas pero siempre coherentes. Los rosas suaves y los amarillos pálidos son para los que prefieren los tonos sutiles.
Los acabados brillantes son una de las novedades más destacadas. El efecto metálico aplicado a cortes sencillos añade un toque más atrevido sin pasarse. Estos bañadores juegan con los reflejos del sol, mezclándose con el resplandor de un día tardío o la claridad del agua en calma. Este enfoque encaja de forma natural en la colección, haciéndose eco de los cortavientos brillantes que ya han encontrado su lugar en las líneas textiles de JOTT.
Tumbarse en la arena, darse un largo baño, alinearse en una pala o zambullirse desde una roca: cada situación exige una necesidad diferente. La elección correcta del bañador depende del contexto, pero también de cómo vivas tu día a día.
Para tomar el sol, basta con un estilo escotado o de escote halterneck. Deja más espacio para broncearse, puede quitarse sin esfuerzo y se seca rápidamente. En la piscina, los movimientos repetidos requieren un ajuste estable, con tirantes bien colocados y una sujeción real, sobre todo al nadar largos. Cuando pienses moverte, es mejor optar por materiales más técnicos, sujetadores forrados o formas que se mantengan firmes en su sitio.
El bañador adecuado responde a una necesidad. No tiene por qué ocultar o resaltar a toda costa. Puede cubrir más o revelar sin forzar. Hay que poder andar, sentarse, correr y sumergirse sin pensar en ello. Esta libertad empieza en el probador, cuando te pones una prenda que parece haber sido cortada sólo para ti. Esa sensación es mucho más importante que cualquier tendencia.
Algunos bañadores de mujer son un básico de cualquier conjunto. La colección actual incluye bañadores de una pieza con tirantes finos, que pueden llevarse debajo de un vestido ligero o solos. Un sobrio y práctico modelo negro también puede llevarse como top, según el contexto. Otras piezas se centran en cortes específicos: tops bandeau, triángulos ajustados, con o sin abertura. Los bikinis siguen siendo una apuesta segura para el verano.
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