Lo primero que llama la atención no es el corte, sino el color. El color de un maillot llama la atención antes que su comodidad. Y mientras algunos prefieren ceñirse a tonos seguros, otros se divierten con opciones más marcadas. Algunos modelos optan por colores lisos, mientras que otros introducen discretos estampados que aportan un toque gráfico sin exagerar.
Azul intenso, verde brillante, rojo atrevido: estos colores no pasan desapercibidos. Aportan dinamismo a una silueta y combinan bien con la piel bronceada. En la gama JOTT, estos tonos se combinan a veces con materiales texturados o con un acabado ligeramente brillante que capta la luz sin forzar el efecto.
Algunos modelos se aventuran en colores fluorescentes sin llegar a ser caricaturescos. Un verde casi ácido, un naranja franco o un amarillo seco subrayan el corte. Todo es cuestión de contraste. Este tipo de jersey queda bien con una camiseta blanca o una camisa fluida. Basta con un pequeño detalle para que todo el look resulte legible.
Negro, azul marino, antracita, militar: estos tonos forman la base. Se llevan mucho tiempo y son fáciles de combinar. Para algunos, es el punto de partida adecuado: un corte bien elaborado, un tejido cómodo, un color que sienta bien. Ya sea para un traje de baño discreto o para un estilo asertivo, estos tonos funcionan en todos los modelos. La elección depende del equilibrio entre forma y color.
Un bañador corto bien cortado también se puede llevar fuera del agua. Combínalos con una camiseta lisa, una camisa fluida o incluso una sudadera ligera, y listo. El tejido se seca rápidamente y el corte se mantiene limpio. Varios de los bañadores de JOTT son tan adecuados para nadar como para pasear por la ciudad.
Ya se trate de un paseo en bicicleta, de un paseo hasta el restaurante o de una excursión al mercado local, el maillot se mantiene en su sitio incluso cuando el día se alarga. Algunos modelos de la gama JOTT aprovechan esta versatilidad, con tejidos ligeramente texturizados o brillantes que añaden relieve. Son prendas que conservamos porque se ajustan bien y no requieren ningún esfuerzo particular.
Los que quieren ser discretos optan por cortes clásicos en negro o azul marino. Los que buscan un poco más de contraste pueden jugar con colores vivos o estampados. En ambos casos, la lógica sigue siendo la misma: una prenda sencilla y fiable que te pones sin pensarlo dos veces. Y cuando se puede hacer de todo con ella, lo demás viene solo.
Los modelos diseñados para el verano incorporan lo que la marca desarrolla durante todo el año. El tejido ripstop, los efectos ligeramente brillantes, la lógica almacenable: son características ya presentes en los cortavientos y las chaquetas ligeras, y que encuentran naturalmente su lugar en la gama de bañadores.
Un bañador JOTT no es un producto desechable. Está diseñado para resistir la sal, el cloro y los lavados repetidos. Los colores se mantienen, las costuras permanecen en su sitio y el corte no se deforma. Esto hace del bañador una prenda fiable que puede llevarse durante varias temporadas sin perder su forma. La ropa de verano, incluida la de baño, mantiene los mismos altos niveles de ajuste y durabilidad que la ropa técnica.
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